29 Feb 2008
por Anaïsen Cosas de la vida

Lo siento, sé que estas cosas son muy políticamente incorrectas, pero es que me pueden. Me puede cuando los políticos piensan que estableciendo más regulaciones le van a cambiar la mentalidad a la gente. Según cuenta el diario ABC, el PSOE ha incluido en su programa electoral distintas modificaciones de los libros de texto y legales para “llevar la igualdad hombre-mujer al lenguaje”. Así, «El deseo de algunos profesores y estudiantes» se convertirá en «el deseo de profesores/as y estudiantes/as», y otra serie de medidas para evitar el espantoso plural masculino.
Por supuesto, la medida en cuestión no es la única; a mí me llama especialmente la atención ésta: «reconocer en el ámbito profesional y educativo la figura del agente de igualdad e incluirla en el catálogo de profesiones». Mira qué bien, ahora necesitamos que un especialista vigile con lupa todo lo que se hace en el colegio y decida si es lo suficientemente igualitario. Y si no lo es, ¿se chivará al dire?
Y digo yo, ¿la igualdad entre las personas pasa por llenar los escritos de tonterías como la que he reproducido arriba? (dejando aparte que “estudiantes” no tiene femenino: es una palabra neutra común en cuanto al género). El lenguaje evoluciona por sí mismo: no creo que sea necesario retorcerlo para que se acomode a nuestros deseos. ¿De verdad alguien piensa que medidas como éstas sirven para algo más que para que comités y asesores varios se llenen los bolsillos redactando planes e informes?
26 Feb 2008
por Anaïsen Personal

Parece que por fin el sol se va atreviendo a salir después de muchos días de lluvia y frío. Poco a poco se acerca la primavera, los días se alargan, invitan a pasar más tiempo en la calle.
La soledad no es tan fácil de remediar como el frío. Sobre todo cuando parece haberse quedado a vivir contigo.
Foto: Salih Güler
21 Feb 2008
por Anaïsen Por amor al arte

No hace mucho tiempo, salieron a la luz, publicadas en un libro, unas fotografías que le fueron tomadas a Marilyn Monroe mes y medio antes de su muerte, que en principio iban destinadas a la revista Vogue pero fueron rechazadas por “demasiado espontáneas”. Y sin duda lo eran: las hizo el fotógrafo Bert Stern, a lo largo de dos días pasados en un hotel de Los Angeles, sin luz artificial, ningún vestuario aparte de alguna tela y con abundancia de alcohol por medio.
Recientemente, Lindsay Lohan, que trabaja como actriz en los ratos en que no se dedica a meterse de todo en el cuerpo, ha reproducido aquellas jornadas, posando para el mismo fotógrafo, en el mismo hotel y en parecidas poses a las de aquella sesión. Lindsay me parece una chica guapa, pero sinceramente, creo que el resultado no le llega al original ni a la suela del zapato. A pesar de que en aquellos momentos Marilyn tenía 36 años (Lohan tiene 21), había sido operada de vesícula hacía dos semanas (y la cicatriz es muy evidente en varias fotos), no iba maquillada y en alguna imagen debía estar borracha, me parece que esas fotografías traslucen una sensualidad incomparable. Marilyn no puede resultarnos más humana, más vulnerable, y aun así la cámara la adora. En cambio Lindsay (salvo en alguna foto aislada) no sugiere nada más que un intento, para mí infructuoso, de parecerse a su modelo: pero para eso no siempre basta con ponerse una peluca e imitar una postura. Juzgad vosotros mismos.


18 Feb 2008
por Anaïsen Personal

Estos días me he acordado a menudo de un chico al que conocí por medio de mi antiguo blog, hará cosa de un año. En su momento llegamos a tener una relación bastante profunda, a pesar de la relativa distancia, y a conocernos bien, o eso pensaba yo. Acabamos por quedar para conocernos, pero de pronto, y sin demasiadas explicaciones, desapareció. Al cabo de unos meses volví a saber de él brevemente, y me dijo que lo que ocurrió era que había pensado que su presencia podía influir negativamente en determinadas decisiones que yo tenía que tomar por esa época, y por tanto creía que lo mejor sería apartarse “para no hacerme daño”.
Este razonamiento, dicho sea de paso, es relativamente frecuente, y aunque bien intencionado, creo que resulta más bien perjudicial; me considero lo suficientemente madura como para saber por mí misma lo que me hace daño y que no tengan que decidirlo los demás por mí. De hecho, creo que la presencia de esta persona en su día hubiera sido mucho más beneficiosa para mí y de haber influido en aquellas decisiones hubiera sido para bien.
En cualquier caso, como digo, esta persona llegó a conocerme muy a fondo y me hizo notar un rasgo de mi carácter al que pusimos por nombre “la estrategia del erizo”. El rasgo en cuestión consiste en que cuando me siento triste, o herida, me contraigo y “pincho”, con lo cual quien está a mi lado tiene una percepción engañosa sobre mí y puede acabar alejándose… cuando precisamente lo que necesito es lo contrario.
Imagen: Jack Vettriano
14 Feb 2008
por Anaïsen Personal

Sí, ya sé que estas fiestas son un reclamo comercial, una horterada y blablabla. Pero, si tienes alguien a quien decirle “te quiero”, hoy es un día tan bueno como cualquier otro para hacerlo.
Felicidades a todos los que amáis y dobles felicidades si, además, sois correspondidos.
Imagen: VladStudio
13 Feb 2008
por Anaïsen Cosas de la vida

Existen tres tipos de mentira: mentiras, malditas mentiras y estadísticas.
Leonard H. Courtney
Del mal uso de las estadísticas en los medios de comunicación se podrían escribir libros enteros; a poco que uno se ponga a curiosear en las noticias que se acompañan de datos numéricos, surgen fácilmente las incongruencias y los errores, eso por no hablar de cómo se retuercen los números para que demuestren lo que uno quiere demostrar.
Por eso querría comentar un artículo publicado en la edición digital de El Mundo, con un llamativo título: “El 8,5% de los alumnos de la Universidad Jaime I reconoce ser adicto al cibersexo“. La primera en la frente: a continuación se nos aclara que el titular se refiere sólo a alumnos varones, mientras que entre las féminas la adicción alcanza únicamente al 0,5%. Estos hombres, que son unos obsesos. Vamos a seguir viendo el texto.
Después se explica por qué se entiende que ese 8,5% de alumnos son adictos:
La unidad ha realizado una investigación sobre esta materia, que se presentó en 2007 en el quinto World Congress of Behavioural and Cognitive Therapies, en la que se revela que los universitarios dedican una media de 8 horas semanales a navegar por Internet, de las que 0,58 son páginas sexuales.
Ballester no sólo ha remarcado el carácter “preocupante” de este problema, que cada vez tiene una prevalencia mayor, sino que esta patología afecta más a hombres que a mujeres, porque de esas 8 horas, “los varones pasan cerca de dos horas> (1,42 horas) en páginas con contenido sexual, y las mujeres sólo 0,05 horas”.
Mmm.. o sea, que los alumnos pasan una media de 8 horas semanales navegando, y 0,58 de ellas son páginas sexuales (supongo que quiere decir que 0,58 de esas horas se dedican a páginas sexuales). ¿De verdad eso le parece a alguien una adicción? ¿No se supone que un adicto es alguien que no puede pensar en otra cosa? Vale, luego se nos aclara que esa es la media (nos fiaremos, no me he parado a calcularlo) y que en realidad los varones pasan en páginas sexuales 2 horas semanales. Pues me sigue pareciendo poco: eso sólo son 17 minutos al día. Sigamos.
Estas diferencias, ha explicado el profesor, aparecen en todos los porcentajes del estudio, como demuestra que del 26% de estudiantes que han buscado material sexual en Internet, el 45,5% son hombres y del 13,4% son mujeres.
El estudio también revela que del 21,6% de los estudiantes que ha afirmado haberse masturbado mientras estaban navegando en Internet, este porcentaje en hombres es del 45,1%, mientras que en las mujeres es tan sólo del 5,8.
También es diferente el tipo de páginas que frecuentan, ha asegurado en alusión a que del 11,7% de alumnos que participaron en chats sexuales, el 20,6% fueron hombres y 5,8 por ciento mujeres.
Aquí ya me pierdo. Veamos. En cada párrafo hay un porcentaje de alumnos, supongo que sobre el total de matriculados en la Universidad. Dentro de ese porcentaje, considerado como total, se distingue entre porcentaje de hombres y mujeres: por lógica, ambos deberían sumar 100, pero en el primer caso suman 58,9, en el segundo 50,9 y en el tercero 26,4. El resto hasta llegar a 100, ¿qué son?¿Caracoles? A ver por dónde continúa la cosa…
Ballester ha insistido en las diferencias entre hombres y mujeres adictos, ya que los hombres tienden a entrar en páginas pornográficas y las mujeres, en chats de tipo erótico donde haya una comunicación o una conversación.
“Es un problema, que no se reconoce realmente”, ha explicado, y ha añadido que “esporádicamente, una persona puede entrar en una página sexual o en un chat, y no es algo “patológico”.
Pues no sabe cómo me alivia, oiga… O sea que los chicos entran en páginas guarrillas para ver fotos o videos. Vamos, lo que han hecho toda la vida, sólo que antes usaban revistas y películas del videoclub.
Según ha dicho, el problema llega cuando esta actitud “se convierte en algo compulsivo” y que “se echa de menos”, de modo que “a pesar de las consecuencias adversas, se sigue obsesionado con ello”.
Entre los jóvenes, los adictos al cibersexo suelen ser “hombres, personas solitarias, con baja autoestima, que tienen algún tipo de disfunción sexual”, además de ser “personas con una imagen corporal distorsionada y que no se gustan, y quienes también tienen otras adicciones”.
¿Dos horas a la semana navegando es algo compulsivo? ¿Y qué consecuencias adversas tiene, dejando aparte el posible gasto telefónico, que con la llegada del ADSL ha dejado de ser un problema en la mayoría de los casos? Y para acabarlo de rematar, la descripción de los infortunados adictos: sólo le ha faltado añadir que tienen granos, el pelo grasiento y practican juegos de rol.
No sé, pero me parece que el artículo cae en el tópico más fácil. No niego que habrá personas que sufran la patología en cuestión, pero creo que en cuanto se habla de algo que se hace frente a una pantalla hay cierta tendencia a considerarlo poco digno de confianza. Creo que Internet ha supuesto un cambio en nuestras costumbres, puede que en algunos casos para mal, pero en general ha ampliado nuestros horizontes. En todos los sentidos, incluso el sexo. ¿O será que soy una adicta y no me he dado cuenta?
10 Feb 2008
por Anaisen Cosas de la vida

Ya sabemos que cuando uno mira el correo electrónico se puede encontrar casi de todo, pero cosas como lo que tenía hoy al abrir mi cuenta me superan. Ni más ni menos que publicidad de una página supuestamente de pornografía infantil (evidentemente, no la he abierto, así que podría ser cualquier clase de timo) en términos vomitivos: “niños muy pequeños, escenas duras”.
Si hay una cosa en el mundo que me resulta intolerable, es la gente que hace daño a los niños, sea de la manera que sea. Y si la pornografía infantil existe, es porque hay un mercado para ella. Probablemente las personas a las que les gustan estas cosas no puedan evitarlo, pero sí podrían evitar que gente sin escrúpulos mercadeara con el sufrimiento de los niños, sencillamente no pagando por ello. Y quien lo hace y contribuye a mantener esta situación, no me merece más que una palabra: asco.
05 Feb 2008
por Anaïsen Personal

Otra vez por aquí después de mucho tiempo sin escribir; pero tenía buenos motivos: me he estado mudando al piso nuevo que por fin conseguí encontrar, después de alguna que otra dificultad. Aunque una casa nueva siempre requiere un tiempo para adaptarse, puedo decir que estoy a gusto, y con la sensación de haber empezado uno de esos nuevos caminos de los que hablaba hace unos meses.
Curiosamente, hoy, cuando volvía del trabajo a mi nueva casa, he visto una pintada hecha en el suelo de un paso de cebra, que rezaba “vive tu vida”. Así estoy ahora: viviendo mi vida, con todos sus obstáculos y sus maravillas.
Foto: Gilly
Me dicen…